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miércoles, 9 de noviembre de 2011

Alfonso Cano.

COLOMBIA

Digo Alfonso Cano, y escribo Patria

por Carlos Aznárez

Cuentan las crónicas periodísticas que primero lo cercaron, luego lo obligaron a desplazarse y finalmente lo bombardearon. Se regodean en los detalles estos medios de comunicación que tan bien conocemos: que si encontraron sus anteojos, que si su billetera, que el hallazgo de un montón de miles de dólares, que huía a la desesperada, que si cayó también su compañera del alma. Siempre la misma infamia a la hora de la muerte, como ocurriera con el Che, con Sandino y Carlos Fonseca, con Santucho o el montonero Roqué, o mucho más atrás en el tiempo, con el riojano Chacho Peñaloza a cuya cabeza exhibieron en una pica. O más atrás todavía, con Tùpac Amaru, descuartizado brutalmente como ocurriera con la lidereza indígena boliviana Bartolina Sisa y su compañero Túpac Katari.
Ni una palabra diferente al escribir los libretos, a pesar de los años transcurridos. Lo que cambian, en algunos casos, son las siglas de los asesinos, sus atuendos o la procedencia geográfica de sus comunicados.
Sin embargo, lo que siempre encuentran estos perros de caza en el otro extremo de sus cacerías, son hombres y mujeres valientes, dispuestos a jugar lo más preciado de sus vidas por una causa colectiva que ponga patas para arriba esta miserable propuesta de mundo que nos propone el capitalismo y el imperio.
Ahora, toda esa Colombia rebelde, proletaria y campesina, mil veces postergada, se estremece de dolor y furia al ver caer en combate a uno de sus mejores referentes. Con el comandante Alfonso Cano, han podido asesinar su porfiada y militante forma de vivir, su desesperada pasión por encontrar la paz para acabar con tanto sufrimiento de un pueblo que no lo merece, pero no han podido ni podrán detener el caudal de un río correntoso que terminará  inundando de porfiada dignidad la patria de Jorge Eliecer Gaitán, Camilo Torres y Manuel Marulanda Vélez.

Ya lo dijo la compañera Piedad Córdoba: "La muerte de Alfonso Cano es un duro golpe para la paz", y agregó: "la salida es política, y no es a través de una victoria pírrica en el orden militar que se solucionará el prolongado conflicto colombiano". Es precisamente a esto que le temen el terrorista de Estado Juan Manuel Santos, su ejército adoctrinado por Washington y también la oligarquía colombiana. Sabedores de que las FARC-EP estaban dispuestas a dar pasos concretos hacia una solución política que genere las condiciones de una Nueva Colombia, dispusieron sus fuerzas para asesinar a Cano y de esta manera mostrar al mundo una foto mentirosa: el descalabro definitivo de la guerrilla. Como siempre, mienten, porque saben que eso les ayuda a perpetuarse en el poder, y además, de paso, buscan llenarse de laureles a nivel exterior.
Las FARC y el ELN, ellos lo saben, no están dispuestas a abandonar la lucha, mientras no se terminen las causas que les obligaron a subir a la montaña hace casi medio siglo. Por eso, de nada sirve el magnicidio generado por un ejército que apadrina paramilitares, que es sostenido por uniformados norteamericanos y que cuenta con el apoyo de la inteligencia israelí. Esta vez, como ocurriera con el comandante Jorge Briceño, sólo han podido destrozar el cuerpo de un revolucionario en una batalla tremendamente desigual, pero no pueden paralizar la lucha del pueblo, que más allá de la propaganda oficial marquetinera, brota por todas partes. Eso sí que lo tienen claro, aunque hoy lo disimulen con rostros cruelmente alegres, y el presidente Santos se exhiba como un gallo de riña. 
Mientras otros pueblos del continente se empoderan en su decisión de seguir forjando Revolución, y avanzan decididamente hacia el socialismo, en las montañas de Colombia, la guerrillerada enterrará su pena ante la pérdida de uno de sus mejores soldados y proseguirá la lucha por idénticos objetivos. No les queda otra alternativa, porque la paz para ellos no es una palabra hueca o la consigna final de un comunicado, sino toda una esperanza de cambios profundos, y eso, se sabe, cuesta sacrificio y obliga a ahorrar lágrimas, aunque la muerte arrecie.

miércoles, 28 de septiembre de 2011

Atentado terrorista contra protestantes en Indonesia.

Arzobispo católico deplora atentado terrorista contra protestantes en Indonesia

ROMA, 27 Sep. 11 (ACI/EWTN Noticias).-El Arzobispo de Semarang (Indonesia), Mons. Johannes Pujasumarta, deploró el atentado terrorista ocurrido el domingo 25 de septiembre contra una Iglesia cristiana protestante en la ciudad de Solo (Indonesia) tras lo cual murieron 22 personas.

El atentado se produjo cuando un terrorista suicida hizo explotar una bomba mientras las personas salían de una ceremonia religiosa el domingo 25 en la Iglesia Bethel Bible en la ciudad de Surakarta, conocida como Solo.

Surakarta o Solo es conocida por ser la ciudad del líder radical Abu Bakar Bashir, que el pasado junio fue condenado a 15 años de cárcel por financiar a grupos terroristas.

El Arzobispo Pujasumarta manifestó su solidaridad con las víctimas del ataque suicida y condenó el terrorismo diciendo que "es el desprecio de la vida humana". Asimismo alentó a los creyentes a "permanecer firmes en la fe".

El día de la explosión Mons. Pujasumarta se hallaba en la localidad de Solo, donde sucedieron los hechos, por razones pastorales. Tras la noticia se desplazó al lugar del atentado.

Según informó la agencia vaticana Fides, en una junta de emergencia los obispos de Indonesia firmaron una declaración expresando su preocupación por el atentado e hicieron un llamado a los fieles para que no respondan a las provocaciones ni a la violencia, ya que "el lenguaje de la violencia no resuelve ningún problema".

La declaración fue firmada por la Comunión de Iglesias de Indonesia, la Conferencia Episcopal de Indonesia y el Movimiento de la Juventud Islámica Anshor.

Asimismo, los obispos pidieron a la policía actuar con profesionalidad, reiterando el apoyo a la ideología de la "Pancasila", los "cinco principios" que son la base de la pluralidad de la nación indonesia.

El Padre Benny Susetyo, secretario de la Comisión para el Diálogo Interreligioso de la Conferencia Episcopal, informó sobre la creación de un servicio de oración interreligioso por la paz en Solo y señaló que "las religiones deben ser una fuente de inspiración espiritual para fortalecer la unidad nacional".

Solo es una ciudad con fuerte presencia de comunidades cristianas, con diferentes denominaciones protestantes y cinco Iglesias católicas, señalaron fuentes locales a la agencia Fides.

miércoles, 4 de mayo de 2011

LA AMENAZA DE OBAMA.

LA MUERTE DE BEN LADEN

BIN LADEN Y LA AMENAZA DE OBAMA
por LOS EDITORES DE ODIARIO.INFO (Portugal)
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La muerte de Bin Laden por una fuerza helitransportada de comandos de los Estados Unidos fue anunciada al mundo por el presidente norteamericano en un mensaje a la nación.
Por su apología del terrorismo y los crímenes cometidos por la organización que él fundara,que trabajo durante años al servicio del imperialismo-  ese fanático saudita , cuyo abuelo fue íntimo amigo de la familia Bush,  inspiraba un sentimiento de repulsa a una abrumadora mayoría de la humanidad.
Pero merece reflexión el hecho de que el dirigente de Al Qaeda haya sido tildado de «enemigo número 1 de los Estados Unidos» incluso antes del atentado del 11 de septiembre de 2001. Por primera vez en la historia una gran nación declara la guerra no a un estado, sino a un individuo, definiendo su eliminación como objetivo prioritario.
Ese objetivo fue finalmente alcanzado. Mas, en la escalada de violencia inseparable de la frenética búsqueda de Bin Laden, las fuerzas armadas de los Estados Unidos invadieron y ocuparon Afganistán, convirtiéndose, de hecho, en responsables de la muerte de cientos de miles de civiles, bombardearon decenas de aldeas de Paquistán y de Yemen, sembrando la destrucción en diferentes países islámicos. Por sí solo, el hecho de que la acción militar que abatió a Bin Laden (y a uno de sus hijos) haya sido realizada en Paquistán es revelador del irrespeto que los Estados Unidos manifiestan por la soberanía de los pueblos.
Además, para disipar dudas sobre el fin del «enemigo número 1», Washington se apresuró a difundir la macabra noticia de que su cadáver está en poder de los militares que realizaron con éxito la operación preparada con meses de antelación.
Particularmente inquietante es la arrogante afirmación del presidente Obama de que los Estados Unidos siempre logran concretar «aquello que deciden hacer».
Es oportuno recordar que la nueva estrategia de la OTAN, aprobada en Lisboa, proclama el derecho de la organización de intervenir militarmente en cualquier lugar del planeta y de eventualmente recurrir al uso de armas nucleares «en defensa de la libertad, de la democracia, de los derechos humanos».
No es sorprendente que, en vísperas de la declaración de Obama anunciando la muerte de Bin Laden, la OTAN haya bombardeado en Trípoli más de una residencia de Gadafi, matando a uno de sus hijos y a tres nietos. El dirigente libio, que allí se encontraba, escapó ileso. Luego el comandante operacional de la OTAN, en comunicado de humor negro, informó que sus fuerzas, empeñadas en una «intervención humanitaria», solamente atacan objetivos militares y no se proponen eliminar a  Gadafi.
En Washington, los portavoces del sistema imperial multiplican declaraciones optimistas. Para la mayoría, la muerte de Bin Laden tiene el significado de un golpe demoledor al terrorismo que, sin su líder saudita, queda «decapitado».
Es una previsión que la historia desmentirá.
Probablemente, el terrorismo va a intensificarse.
Hay mucha cosa absurda en la informacion oficial sobre la muerte de Bin Laden.Las contradicciones son chocantes. Estamos perante una gran operación electoral de Barack Obama. Pero el resultado final puede ser opuesto al deseado.
Una certeza : la resistencia contra la ocupación terrorista norteamericana en Irak y Afganistán proseguirá, sin ser afectada ni en lo más mínimo por la victoria de los Estados Unidos en la guerra contra Bin Laden.